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¿Por qué le robas tiempo a tu pareja y se lo regalas a tu empresa?

David Suriol y Miguel Janer:

Después del flechazo, las palpitaciones del corazón y la apuesta por un proyecto de vida en común, siéntate con tu pareja a definir los objetivos de la relación, las metas, la distribución adecuada de placeres y responsabilidades y, si es necesario, las debilidades y fortalezas, para que no se os vaya entre los dedos las oportunidades que pueden convertir la vuestra en una relación perfecta.

David Suriol es periodista y aventurero cotidiano. Su profesión se centra en potenciar la imagen de empresas y personas a través de estrategias de comunicación. Pero en su vida hay lugar para otras aficiones, como la buena cocina, que ha convertido en una de sus especialidades profesionales. Ha presentado programas de cocina y ha publicado libros sobre el tema, como son: «Cocina para estudiantes», «Cocina para recién casados» y «Manual para la sección masculina». Tiene pareja estable e hijos.

Miguel Janer también es periodista, especializado en temas económicos. Publica en Actualidad económica y en La Gaceta de los Negocios. Es autor del libro «Todo queda en familia: Cien años de oligarquía financiera en España». También está casado y con hijos.

Ambos son los autores de «Marketing de pareja». (Editorial Granica)

«Si cada uno va a su bola, no hay producto ni pareja ni nada de nada».

No basta el amor ciego y las mejores intenciones para que una relación acabe siempre como en el cuento: viviendo felices por siempre y comiendo perdices. En la pareja, uno y uno suman más que dos, una entidad nueva con vida propia. Y para que funcione tienes que tratarla como el mejor producto de tu vida.

¿Quieres asegurarte de que tu pareja realmente va a funcionar como un «producto estrella»? Las técnicas clásicas de márketing, con un demostrado nivel de eficacia, pueden convertir tu relación de pareja en un «producto estrella».

 

¿Por qué tendemos a planificar, a veces hasta el último detalle, el trabajo, los viajes, etc., y sin embargo, solemos sumergirnos en la aventura de una relación de pareja prácticamente sin prever nada, confiando en el amor y la improvisación?

Creo que es normal no planificar cuando se trata de sentimientos y amor. Ahora bien, una vez dado el primer paso y emprendida la aventura de estar con alguien, sí que es conveniente plantear y marcar objetivos. Es interesante señalar, desde el primer momento, las «pautas de trabajo»: establecer unos determinados momentos para la comunicación, distribuir de forma clara las tareas rutinarias, tener claras las prioridades en la relación, etcétera.

 

Decís que «si cada uno va a su bola, no hay producto ni pareja ni nada de nada». ¿Una pareja es una entidad diferente a las dos individualidades por separado? ¿Hay que tratarla como si tuviera vida propia? ¿Cómo?

Una pareja no es la simple suma de 1+1. Una pareja es mucho más. En todas las culturas, cuando dos personas se unen existe un rito que marca una transformación, un compromiso que trasciende a los dos individuos. Ahí hay algo que antes no había. Por ejemplo, yo me pregunto: ¿creo firmemente, hoy y ahora, que mi relación de pareja es para siempre?; y eso no significa que mi relación haya de ser para siempre. Pero si no me lo planteara de esa manera, mi pareja no sería tal, sino un mero conjunto de necesidades temporales puestas en común. A la pareja, para mejorarla, aunque esté formada por dos individuos, hay que tratarla como un solo producto. Imaginemos reformas en dos apartamentos en una misma planta: el A y el B. Si tiramos el tabique que los separa, convertimos la vivienda en una sola casa, con espacios comunes, más amplios. ¿Qué tratamiento le daremos: el de dos apartamentos o el de una sola vivienda? Con «Marketing de pareja» proponemos una metodología de trabajo basada en las técnicas más eficaces de la empresa, pero inspiradas en el sentido común de la convivencia.

 

¿Resulta poco romántico sentarte con tu pareja a definir la relación, establecer metas y objetivos o hacer periódicos análisis DAFO?

Como cualquier empresa que dos personas emprenden en común, la vida en pareja no es fruto, sólo, del entusiasmo. Con el tiempo, hay que aprender a planificar, a fijar prioridades, a rectificar el rumbo… El análisis DAFO (de las dificultades, amenazas, fortalezas y oportunidades) permite llevar a cabo una puesta a punto periódica que, precisamente, refuerza esos lazos románticos del amor, el cariño y la pasión.

 

¿Por qué es importante definir, cuando te embarcas en una pareja, cuál es el producto o relación que se va a establecer?

Cuando hablamos de «márketing de pareja» nos dirigimos a quienes ya están embarcados en esta aventura de dos; y les explicamos que la pareja es precisamente la «empresa» que formamos en común, a la vez que la relación de la pareja es el producto que producimos, y que los «clientes» y «socios» somos sus componentes. Si en una empresa como ésta no hemos definido el producto que vamos a vender, como socios, a nuestro cliente. pues es que no tenemos nada claro. Si yo me junto con alguien simplemente porque me atrae, me gusta o me hace tilín, poco futuro tengo. La pareja es, hoy por hoy, un producto en decadencia (con un índice de fracaso del 65%.) precisamente por falta de definición y objetivos.

 

¿Por qué es importante establecer objetivos?

Para hacerse rico, triunfar en el mundo de los negocios, no basta con quererlo. Hay que proponérselo, y marcarse metas y objetivos concretos. Y si eso ocurre en el mundo de los negocios, qué no será en el de la pareja, que es mucho más importante

Dado que la familia -la red de relaciones más cercanas- es probablemente la obra más importante que la mayoría de las personas vamos a realizar en nuestra vida, ¿por qué se tiende a conceder más importancia al trabajo remunerado que al tradicional «trabajo invisible»: cuidado y educación de los hijos, o de las personas más débiles o mayores, apoyo a la pareja y a la familia, mantenimiento del hogar, etc.? Si nuestra familia y nuestras relaciones más directas constituyen la empresa de nuestra vida, ¿por qué tendemos a dedicar más atención y tiempo a engrosar los beneficios de una empresa ajena (la empresa profesional) que a nuestra propia empresa: nuestra propia vida y la de las personas que amamos?

Es cuestión de prioridades y de saber qué es lo que aporta mayor satisfacción y felicidad. El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y, lamentablemente, nuestra memoria histórica no supera una generación: la nuestra. Los mayores suelen recordarnos que la felicidad no está en el dinero, ni en la fama, ni en el éxito profesional, que son solo elementos que nos ofrecen «subidones» puntuales. Nuestra estabilidad emocional y la de nuestra pareja son la base del éxito de todo lo que viene por detrás: nuestros hijos y nuestro hogar. En la sociedad en la que vivimos, con un índice de rupturas tan alto y familias desmembradas, parece que la felicidad se encuentra en los bienes de consumo y no en las personas.

 

Si damos por hecho que todo el mundo quisiera tener la pareja perfecta (o al menos algo que se le acerque, ¿cómo puede ayudarnos el análisis DAFO?

El análisis DAFO es una de las herramientas más sencillas en la toma de decisiones. Se trata de tener en cuenta las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Es recomendable hacer cuatro análisis DAFO. El primero, de cómo soy yo respecto a mi pareja; el segundo, de cómo creo que es mi compañero/a respecto a mi pareja; el tercero, cómo es mi pareja; y por último, sentarse los dos y poner en común los DAFOs anteriores y hacer uno solo. La premisa fundamental para realizar el DAFO es la sinceridad y no culpar de nada. El objetivo del DAFO es construir y mejorar nuestro producto, no echarse los trastos a la cabeza.

 

¿Cuáles son las debilidades? ¿De qué nos sirve analizar las debilidades de nuestra relación?

Las Debilidades son los elementos intrínsecos a la pareja y que, con una puesta en común, pueden mejorarse. Puede ser algo tan absurdo como que «me huelen los pies». Que a uno le huelan los pies puede parecer una tontería, pero ser un calvario en una relación. ¿No es realmente sencillo mejorar una debilidad de este tipo?

 

¿Para qué concretar las amenazas? ¿A qué nos referimos cuando hablamos de amenazas en la relación de pareja?

Las amenazas son aquellos elementos extrínsecos a la pareja que pueden convertirse en una amenaza para la relación: un ambiente, unas amistades, unos compromisos ajenos a la pareja… Las amenazas se descubren cuando hay una comunicación fluida y sincera entre la pareja. Si no se da aviso y se deja pasar el tiempo, la amenaza se convierte en catástrofe. Un ejemplo puede ser una tercera persona que ponga en peligro a la propia relación de pareja.

 

¿En qué consiste la fortaleza de la relación? ¿Qué le aporta a nuestra relación conocer su fortaleza?

Las fortalezas son todo esos elementos intrínsecos que hacen más fuerte nuestro producto. Que nos queremos, que hablamos, que compartimos aficiones y amistades, etcétera. Podemos tener fortalezas sin ser conscientes de ello. Detectando esas fortalezas será más fácil crear oportunidades para convertir nuestra relación en un producto estrella.

 

¿Cómo identificar las oportunidades, y qué hacer cuando se presentan? ¿Cómo atraerlas?

Las oportunidades se detectan analizando la primera parte del DAFO. Una vez detectadas las debilidades, las amenazas y las fortalezas, es cuestión de convertirlas en oportunidades, para mejorar nuestra relación. Una debilidad puede convertirse en una oportunidad de mejora. Una amenaza debe convertirse en una oportunidad, y una fortaleza siempre es una oportunidad que debe repetirse. También están esas oportunidades que vienen sin ser buscadas. Sólo hay que ser sensibles y tener la cabeza centrada en cómo contentar a nuestro único cliente.

 

¿Cómo desarrollar la comunicación entre la pareja?

Estableciendo momentos para la comunicación. En el libro hablamos del «momento Cola Cao». Momentos diarios y marcados en la agenda para hablar. Luego hay sorpresas, viajes anuales para establecer objetivos, etcétera. La imaginación de la pareja es la que debe marcar esas pautas… pero sí que hay que obligarse a hablar todos los días.

 

¿Por qué es tan importante la «comunicación externa», el cómo nos vean las demás personas?

La pareja, para poder mantenerse unida, tiene que dar una imagen única de marca. La pareja es una unión de voluntades, con unos objetivos comunes, y así debe manifestarlo en su entorno. No hay nada más desagradable que ver discutir a una pareja en público; o nada más perjudicial que una pareja se contradiga ante los hijos.

 

¿Qué tenemos que tener en cuenta para hacer una distribución adecuada del tiempo, el espacio, las responsabilidades y placeres de la relación?

Hay que tener en cuenta una buena distribución de prioridades. Lo complicado es establecer prioridades comunes (para la salud de la pareja) y no individuales.

 

Para acabar, ¿en qué consiste una «pareja estrella»? ¿Cómo sabemos que nuestra relación merece la pena aunque siempre haya objetivos por conquistar y conflictos por resolver?

Una pareja estrella es la que nos hace pensar que sigue mereciendo la pena luchar por ella día a día. Para saber si merece la pena no hay ningún decálogo, tan solo tenemos que pararnos a pensar en ello y, entonces, nos daremos cuenta si los objetivos que nos habíamos marcado eran los correctos y si los conflictos que están por resolver merecen la pena ser resueltos.


 

Márketing de pareja.

Las técnicas clásicas de márketing con un demostrado nivel de eficacia, pueden convertir tu relación de pareja en un «producto estrella».

Los cuatro pilares del marketing de producto que puedes trasladar a tu vida en pareja son:

La misión. Qué queréis ser como pareja: definir principios y objetivos.

El producto. El producto es la relación. No es concebible que maltrates a tu producto o a tu socio-a en la empresa. ¿Por qué entonces te enfadas tantas veces con tu pareja? ¡Manda una carta a la empresa y propón ideas!

Comunicación. Atención a la comunicación, tanto interna, entre los miembros de la pareja, como externa, la imagen que dais ante los hijos, la familia, las amistades, etc. No hay nada más patético que una pareja que siempre se está dejando en evidencia mutuamente.

Distribución. Es importante establecer una adecuada distribución del tiempo, el espacio, las prioridades, así como una buena política de contrapartidas. Distribución equitativa de derechos y deberes.

 

Las reglas del márketing.

Primera regla: Tu pareja, al igual que cualquier buen producto, tiene sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, que deben ser analizadas para alcanzar el éxito (análisis DAFO).

Segunda regla: La pareja es mucho más que la suma de uno más uno: es la relación estrella que transciende a la suma de lo que los dos aportan a una relación: casas, hijos, aficiones, amigos, posesiones…

Tercera regla: Una relación estrella no puede existir sin una buena campaña de comunicación, interna y externa.

Cuarta regla: Un producto con una mala distribución nace muerto. Del mismo modo, una relación de pareja, tiene que fundamentarse en una adecuada distribución de prioridades.

Recuerda: Hay parejas por las que vale la pena luchar, para convertirlas en el producto estrella de toda una vida. Otras, es mejor enterrarlas. En cualquier caso, un poco o un mucho de buen márketing con tu pareja no puede hacer daño a nadie. Y hasta podrías convertirla en la mejor obra/empresa de tu vida.

 

Cómo hacer que tu pareja sea cada día un poco más sólida:

Establece un plan de fidelización: Procurad estar juntos a menudo, aunque la agenda no lo marque. Proponte quedar con tu pareja para comer o cenar fuera de casa. Celebrad lo que sea.

El beso matutino. No te olvides besar a tu pareja al darle las buenas noches o los buenos días. Y si el gesto inocente acaba en algo más, bienvenido sea.

Forma parte de la casa. Eso significa disfrutes y también responsabilidades. Recuerda que si no haces tus deberes otra persona tendrá que hacerlos por ti. Probablemente en una empresa te despedirían. No te la juegues en la empresa de tu pareja.

Piensa en los demás. No vives solo, así que tu ritmo debe adaptarse a veces al de otras personas: la pareja, los hijos, etc. No te trates a ti mismo como el centro del mundo. No lo eres.

Cuida tu aspecto físico. ¿Por qué las mujeres de 30 años suelen ser mucho más atractivas que los hombres? Si los hombre valoráis el aspecto físico de vuestras parejas y eso os «fideliza» (os hace quererlas y desearlas más), ¿no les fidelizará a ellas exactamente lo mismo? Cuidad la tripa, el olor corporal, la higiene… esas pequeñas cosas.

Aplaude sus logros. Valora todo lo que hace la otra persona por la relación. Aprécialo y agradécelo verbalmente, con detalles de reconocimiento, invitaciones improvisadas, como sea.

 

La comunicación. Cómo desarrollar un plan de comunicación interna.

Hablad, de lo que sea. Contaos vuestras cosas, teneos al corriente de vuestros logros y preocupaciones. También en lo que se refiere a vuestra propia relación.

«Momento cola-cao». Son esos momentos muertos, o vivos, en los que todo se para y os sentáis ante la mesa con un café, un vaso de leche caliente, una infusión aromática o una jarra de cerveza, para hablar. Meted más de esos momentos en vuestras vidas en lugar de esos espacios muertos y sin conversación que os roba la televisión, por ejemplo.

Pasead juntos. Un paseo por sorpresa después del trabajo, o después del desayuno del fin de semana. Pasead como si dispusierais de todo el tiempo del mundo. Y charlad.

Cuidado con la tele. Y con la agenda llena de actividades, que os deja sin tiempo para compartir. ¿No te has dado cuenta de que, en medio del ajetreo diario, con quien menos hablas es con quien deberías tener más relación, quizás con la persona o personas más importantes de tu vida?

Cenas esporádicas fuera de casa. Desconectad de la rutina y del trabajo. Celebrad lo que sea. Que sois una pareja. Y que queréis seguir siéndolo.

SMS a media mañana. O a media tarde. Conexión de corazones. En medio de cualquier actividad, recuérdale que existes, y que él o ella existe en tu vida.

Viaje anual. Al menos una vez al año, coged la maleta y salid a la aventura, a un balneario, a donde sea. A estar juntos, a renovar votos de amor.

No te acuestes sin haber pedido perdón. Equivocarse es humano. Hacer daño también. Reconoce tus errores y que te duele su dolor.

No mientas. Casi nunca merece la pena (¿de qué tienes miedo?) y te arriesgas a perder su confianza.

Evita siempre la violencia y el insulto. ¿Has perdido el juicio? ¿Cómo podrías atacar a tu propio socio y a tu propia empresa? Es como tirar piedras contra tu propio tejado y te lanza de cabeza a la ruina. Controla tu genio.

Compartir, distribuir.

Duerme en casa. Reduce en lo que esté en tu mano las noches fuera de casa y si hay que hacer viajes de trabajo, proponle a tu pareja acompañarte, siempre que sea posible.

Menos desayunos y cenas de trabajo. Tu trabajo no es tu familia. La empresa te requiere por interés y para su beneficio; con tu pareja, inviertes en los beneficios de tu propia empresa: tu vida, vuestra vida en común. Entonces, ¿por qué le robas tiempo a tu pareja y se lo regalas a tu empresa?

Aficiones. No tienes por qué compartir todas tus aficiones con tu pareja, pero seguramente coincidís en más de una. Salid al campo, si os gusta, haced senderismo o montad en bici o… lo que sea. Identificad las aficiones compartidas y ¡compartirlas!

Aparca el móvil. O conecta el contestador automático del fijo, cuando estéis en vuestros momentos de charla, sexo o lo que sea. No les deis más poder e importancia a los requerimientos ajenos (esas llamadas inoportunas, que se cuelan sin haber sido invitadas) que a vuestras propias prioridades o deseos.

Compartid el trabajo doméstico y demás responsabilidades familiares. En ninguna oficina se permitiría que un departamento se llenara de trabajo hasta los topes mientras en el de al lado pasan el tiempo leyendo el periódico o mirando la televisión. Esta es una descompensación que erosiona lenta e irremediablemente las relaciones. Por otra parte, como suele formar parte de las actitudes cotidianas de las personas, resulta muy difícil de rectificar. No le quites importancia: la tiene. Haced una distribución equitativa de las responsabilidades domésticas.

  

Frases para recordar:

Tu trabajo no es tu familia.
El amor que profesan las empresas a sus empleados es interesado. ¿Por qué le robas tiempo a tu pareja y se lo regalas a tu empresa?


La pareja.

Crear un espacio único, renunciar a uno mismo para ganar al otro.

Crear las condiciones necesarias para que la pareja tenga vida propia.

Con el paso del tiempo, si no orientas el rumbo constantemente, puedes acabar viendo solamente lo que está mal.

Nuestra pareja es también nuestro socio, un socio al que hay que tener contento y con el que hay que aprender a negociar.

La distribución (del tiempo en común, el trabajo, etc.)

Un producto con una mala distribución nace muerto. Igualmente, una relación de pareja debe fundamentarse en una adecuada distribución de prioridades.

La ruptura.

El índice de rupturas es mayor entre los altos puestos de dirección. ¿Será porque piensan más en la empresa que en la familia? ¿No saben trasladar las eficaces técnicas profesionales a su mundo personal y de convivencia? Eso es fracasar.

Fuente: http://crecejoven.com/autoayuda–david_suriol

2 respuestas a «¿Por qué le robas tiempo a tu pareja y se lo regalas a tu empresa?»

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